Su colección Cuentos de la selva para niños (1918) es, por el contrario, un ejemplo típico de grandes escritores que escribieron cuentos infantiles. A partir del éxito alcanzado por esta compilación de historias infantiles, puede apreciarse una clara influencia de éstas –en su propia base categórica– sobre los relatos para adultos de temática semejante que su autor escribiría después. Entre los cuentos para personas mayores de Quiroga que presentan la más destacada influencia de sus historias para niños, pueden señalarse “Anaconda”, del mismo año, así como “El regreso de Anaconda”, de 1925 y, muy particularmente, “Juan Darién”, de 1920, todos recogidos luego en conocidas colecciones.
Horacio Silvestre Quiroga Forteza (Salto, Uruguay, 31 de diciembre de 1878-Buenos Aires, Argentina, 19 de febrero de 1937) fue un cuentista, dramaturgo y poeta uruguayo. Fue uno de los maestros del cuento latinoamericano, de prosa vívida, naturalista y modernista.2 Sus relatos a menudo retratan a la naturaleza bajo rasgos temibles y horrorosos, como enemiga de las circunstancias del ser humano. Fue comparado con el estadounidense Edgar Allan Poe.
La vida de Quiroga, marcada por la tragedia, los accidentes y los suicidios, culminó por decisión propia, antes que la enfermedad lo mate, cuando bebió un vaso de cianuro en el Hospital de Clínicas de la ciudad de Buenos Aires a los 58 años de edad.
Regálese este libro, su precio es irrisorio y colaborara con el mantenimiento de la página.


Comentarios
Publicar un comentario
Deja tu comentario u opinion