Educar sin gritar. Educación



Queremos educar a nuestros hijos de la mejor manera posible, la pena es que no siempre educamos como nos gustaría. A veces es por cansancio, otras por falta de tiempo, por las situaciones en las que nos encontramos o el propio carácter de nuestro hijo. Pero lo que debemos tener claro es que gritar no es un recurso educativo adecuado, ni para el niño ni para los padres.

Los gritos pueden parecer inofensivos y que solo sean producto de un momento de rabia que se esfuman en el aire, pero pueden afectar a nuestros hijos a nivel psicológico e influir su comportamiento.

Cuando gritamos no decimos cosas dulces. Los gritos suelen ir acompañados de amenazas, chantajes y descalificaciones. Son nada menos que la manifestación de la violencia.


Guillermo Ballenato
 

Guillermo Ballenato Prieto es licenciado en Psicología por la Universidad Complutense de Madrid. Está especializado en Psicología Educativa, Psicología Clínica, Psicología Industrial y Formación. Desde 1997 es responsable del asesoramiento psicológico y psicopedagógico de la Universidad Carlos III de Madrid, donde desarrolla el Programa de Mejora Personal y la Asesoría de Técnicas de Estudio.

Imparte docencia en cursos de Humanidades y en diversos masters. Da cursos y conferencias en universidades e instituciones sobre temáticas diversas: comunicación, oratoria, técnicas de estudio, psicología y desarrollo personal, trabajo en equipo, gestión del tiempo, formación de formadores, escuela de padres, calidad, creatividad. Escribe artículos en distintas publicaciones y es autor de varios libros.


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